La Biblia es la verdadera fuente de ayuda y aliento. A
continuación usted encontrará 50 citas bíblicas alentadoras, que en la
actualidad todavía pueden inspirar nuestros corazones y mentes.
Hay muchos versículos bíblicos alentadores.
La Biblia es el libro de instrucciones de Dios para su más
grande creación física: la humanidad.
Las directrices, principios vivientes y leyes eternas que la
Biblia contiene, pueden ayudar y alentar a todos los seres humanos,
independientemente de cuándo vivan ellos.
Nuestro amoroso Dios Creador.
Nuestro Creador nos formó a su imagen. Los seres humanos
tienen la capacidad de ser moldeados espiritualmente por Dios a través de su
Espíritu Santo para llegar a ser como Él es, con el mismo carácter.
Muchos versículos en la Biblia nos muestran cómo es Dios.
Ellos nos ayudan a saber cómo debemos pensar y definen para nosotros lo que es
bueno y malo—qué es pecado—a los ojos de Dios.
Además de las leyes específicas de Dios, hay muchos
versículos bíblicos alentadores que nos ayudan a saber que hay un Dios amoroso
y benévolo que entiende las debilidades de la vida humana. La Biblia contiene
miles de versículos que guían nuestra vida en los tiempos buenos y los tiempos
malos, y el estudio de la
Biblia nos puede ayudar a descubrir esta información.
Ejemplo de versículos bíblicos alentadores
Tomen, por ejemplo, los Salmos 42 y 43.
El salmista describe sus pesares y nostalgias, y entonces se
dice a sí mismo en tres ocasiones:
“¿Por qué te abates, oh alma mía, y te turbas dentro de mí?
Espera en Dios; porque aún he de alabarle, salvación mía y Dios mío” (Salmo
42:5, 11; 43:5).
El escritor de estos salmos nos da esperanza y nos ayuda a
salir de situaciones que hacen que nuestros corazones y mentes se desalienten y
nos sintamos deprimidos. ¡Estos alentadores versículos bíblicos nos dicen que
podemos esperar en Dios! Nos dicen que en el futuro lo alabaremos por la ayuda
que nos brinda.
La intervención personal de Dios
¡Estos versículos nos dicen que Dios intervendrá y nos
ayudará prestándonos atención y velando por nuestras necesidades inmediatas!
¡El salmista nos alienta a confiar en nuestro Creador y saber que Él nos ayudará!
Sin importar cuál sea la situación de una persona, el Dios
Creador quiere estar con nosotros y capacitarnos a través de su Espíritu.
Nuestro semblante—la expresión de nuestro rostro—cambiará de la tristeza a la
alegría como resultado de su ayuda y presencia divinas.
Dios es una ayuda muy presente en tiempos de necesidad como
muchos versículos semejantes a estos, lo indican claramente.
¡El amor y la misericordia de Dios por aquellos creados a su
imagen no tienen fin!
Otros 50 versículos bíblicos alentadores
Hay tantos pasajes bíblicos alentadores y edificantes en la
Biblia, que es difícil hacer una lista pequeña de ellos. Pero he aquí una lista
de algunos de nuestros favoritos:
- “Y Moisés dijo al pueblo: No temáis; quedaos quietos, y ved la salvación del Eterno, que Él hará hoy con vosotros; porque a los egipcios que hoy habéis visto, ya nunca más los veréis” (Éxodo 14:13).
- “El Eterno peleará por vosotros, y vosotros estaréis quietos” (Éxodo 14:14).
- “Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno; porque tú estarás conmigo; tu vara y tu cayado me infundirán aliento” (Salmos 23:4).
- “Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida; y en la casa de Jehová moraré por largos días” (Salmos 23:6).
- “Porque un momento durará su furor; mas en su voluntad está la vida: Por la noche durará el lloro, pero a la mañana vendrá la alegría” (Salmos 30:5).
- “Muchas son las aflicciones del justo; pero de todas ellas lo librará el Eterno” (Salmos 34:19).
- “Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro auxilio en las tribulaciones” (Salmos 46:1).
- “Dios hace habitar en familia a los solitarios; Él saca a los aprisionados con grillos; mas los rebeldes habitan en tierra seca” (Salmos 68:6).
- “Caerán a tu lado mil, y diez mil a tu diestra; mas a ti no llegará” (Salmos 91:7).
- “Como el padre se compadece de sus hijos, se compadece el Eterno de los que le temen” (Salmos 103:13).
- “Porque Él conoce nuestra condición; se acuerda que somos polvo” (Salmos 103:14).
- “Él sana a los quebrantados de corazón, y venda sus heridas” (Salmos 147:3).
- “Fíate del Eterno de todo tu corazón, y no estribes en tu prudencia” (Proverbios 3:5).
- “Reconócelo en todos tus caminos, y Él enderezará tus veredas” (Proverbios 3:6).
- “Cuando los caminos del hombre son agradables al Eterno, aun a sus enemigos hace estar en paz con él” (Proverbios 16:7).
- “Tú guardarás en completa paz, a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado” (Isaías 26:3).
- “Consolaos, consolaos, pueblo mío, dice vuestro Dios” (Isaías 40:1).
- “Bueno es Jehová, es fortaleza en el día de la angustia; y conoce a los que en Él confían” (Nahum 1:7).
- “Entonces los que temen al Eterno hablaron cada uno a su compañero; y Jehová escuchó y oyó, y fue escrito libro de memoria delante de Él para los que temen a Jehová, y para los que piensan en su nombre” (Malaquías 3:16).
- “Bienaventurados los que lloran; porque ellos serán consolados” (Mateo 5:4).
- “Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá” (Mateo 7:7).
- “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar” (Mateo 11:28).
- “Mas Jesús, mirándoles, les dijo: Con los hombres esto es imposible, pero con Dios todo es posible” (Mateo 19:26).
- “La paz os dejo, mi paz os doy; no como el mundo la da, yo os la doy. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo” (Juan 14:27).
- “Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo” (Juan 16:33).
- “Y sabemos que todas las cosas ayudan a bien, a los que aman a Dios, a los que conforme a su Propósito son llamados” (Romanos 8:28).
- “Mas si lo que no vemos esperamos, con paciencia lo esperamos” (Romanos 8:25).
- “¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada?” (Romanos 8:35).
- “Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de Aquél que nos amó” (Romanos 8:37).
- “Por lo cual estoy seguro que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir” (Romanos 8:38).
- “Ni lo alto, ni lo bajo, ni ninguna otra criatura nos podrá separar del amor de Dios que es en Cristo Jesús Señor nuestro” (Romanos 8:39).
- “Porque las cosas que antes fueron escritas, para nuestra enseñanza fueron escritas; para que por la paciencia y consolación de las Escrituras, tengamos esperanza” (Romanos 15:4).
- “Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de misericordias, y el Dios de toda consolación” (2 Corintios 1:3).
- “Que estamos atribulados en todo, pero no angustiados; en apuros, pero no desesperados” (2 Corintios 4:8).
- “Perseguidos, pero no desamparados; derribados, pero no destruidos” (2 Corintios 4:9).
- “Por tanto, no desmayamos; antes aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior no obstante se renueva de día en día” (2 Corintios 4:16).
- “Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y súplica, con acción de gracias” (Filipenses 4:6).
- “Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestras mentes en Cristo Jesús” (Filipenses 4:7).
- “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece” (Filipenses 4:13).
- “Porque no nos ha dado Dios un espíritu de temor, sino de poder, y de amor, y de templanza” (2 Timoteo 1:7).
- “Porque no tenemos un Sumo Sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras flaquezas; sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado” (Hebreos 4:15).
- “Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro” (Hebreos 4:16).
- “Sean vuestras costumbres sin avaricia; contentos con lo que tenéis; porque Él dijo: No te dejaré ni te desampararé” (Hebreos 13:5).
- “De manera que podemos decir confiadamente: El Señor es mi ayudador; y: No temeré lo que me pueda hacer el hombre” (Hebreos 13:6).
- “Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que Él os exalte cuando fuere tiempo” (1 Pedro 5:6).
- “Echando toda vuestra ansiedad sobre Él, porque Él tiene cuidado de vosotros” (1 Pedro 5:7).
- “Por lo cual, hermanos, Procurad tanto más hacer firme vuestro llamamiento y elección; porque haciendo estas cosas, no caeréis jamás” (2 Pedro 1:10).
- “Porque de esta manera os será abundantemente administrada la entrada en el reino eterno de nuestro Señor y Salvador Jesucristo” (2 Pedro 1:11).
- “Si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad” (1 Juan 1:9).
- “Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando Él apareciere, seremos semejantes a Él, porque le veremos como Él es” (1 Juan 3:2).
- “Y enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron” (Apocalipsis 21:4).
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